Según la leyenda, Cusco ciudad sagrada y capital del
Imperio del Tahuantinsuyo, fue fundada alrededor de
los siglos XI y XII D.C. por el Inca Manco Cápac,
quien según cuenta la leyenda, emergió del sagrado
Lago Titicaca. Cusco fue el centro de gobierno de
las cuatro extensas regiones del imperio incaico
(Tawantinsuyo) que llegó a abarcar gran parte de lo
que actualmente es Ecuador, Colombia, Perú, Bolivia,
Argentina y Chile.
La
sociedad incaica fue un admirable ejemplo de
organización político-social, por sus grandes
conocimientos en arquitectura, ingeniería
hidráulica, medicina y agricultura. El 23 de marzo
de 1534, Francisco Pizarro fundó sobre la ciudad del
Cusco una ciudad española, que se construyó sobre
los cimientos incas. Cusco es por lo tanto, un
típico ejemplo de fusión y sincretismo cultural
habiendo heredado monumentos arquitectónicos y obras
de arte de valor incalculable. En Cusco virreinal se
sucedieron grandes revoluciones contra el dominio
español como la de José Gabriel Condorcanqui (Túpac
Amaru II) en 1780, la de los hermanos Angulo 1813 y
la de Mateo Pumacahua en 1814.
En 1911 el investigador norteamericano Hiram Bingham
descubrió la impotente ciudadela incaica de Machu
Picchu. Hoy vive principalmente de la agricultura y
el turismo.